Blog dedicado al estudio de las diferencias y similitudes entre los primeros vampiros literarios y los actuales, tomando como base la obra maestra de B. Stoker, Drácula y la exitosa saga de S. Meyer, Crepúsculo; con el fin de analizar la evolución de la visión de la sociedad a cerca de esta criatura a lo largo de los siglos.
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domingo

Reflejo del vampiro en literatura, televisión y cine

No podemos fijar nuestra mirada en tan sólo un modelo de literatura vampírica moderna, no todos los libros son iguales, aunque dentro del mismo género literario, rozan el mismo estilo. En consecuencia, no sería totalmente objetivo el analizar y comparar el clásico de Stoker con tan solo un autor y una obra, en este caso, la saga de Stephenie Meyer formada por cuatro tomos, por ello, me veo obligada a recoger mas títulos y autores en este trabajo de investigación, sin desviar nunca mi atención de la tesis que pretendo demostrar.



Innumerables obras, incalculables películas, abundantes series de televisión, todas ellas dentro de este género sin origen concreto. Entre todo este mar de literatura, he querido reparar en ciertos nombres, nombres de escritores y sus creaciones, creaciones que más han impactado en la sociedad y que han dejado huella en la historia de la literatura, recogidos algunos en una larga lista. (1)


De la nombrada lista, he decidido destacar a la escritora Anne Rice, por su repercusión mediática (más de 100 millones de ejemplares vendidos) y por ser una de las autoras en este género que llevamos tratando durante todo el trabajo de investigación (el vampirismo) que más me atrae. Es la creadora de Crónicas Vampíricas, una serie de diez libros, algunos de ellos convertidos en best-seller, cuya temática es elamor, la muerte, la inmortalidad, el existencialismo y las condiciones humanas. Todas sus obras recrean diferentes momentos históricos y son ambientadas de una manera detallada mediante descripciones exhaustivas. Dentro de esta saga, me gustaría subrayar la obra Vittorio el Vampiro (1999) (2), por su ágil lectura y precisa caracterización de los diferentes personajes.



Portada de “Vittorio el vampiro”






En cuanto a historia y características, la obra se asemeja más al estilo de vampiro actual, es decir, ha ido perdiendo propiedades del Drácula que Bram Stoker creó. El personaje principal de la novela, Vittorio di Raniari, siente autocompasión por su trágica historia y sucesivos infortunios. Este faceta humana no sólo aparece en esta narración, sino que forma parte en todas y cada una de las obras de la autora referias a los vampiros.

Dejando a un lado por un momento la literatura, aludiré a dos títulos más, esta vez relacionados a la televisión y cine. True Blood es la serie televisiva relacionada con vampiros que más repercusión ha tenido este último año 2009. Ha logrado el máximo de audiencia en Estados Unidos varias veces, ya se han completado las primeras tres temporadas con un éxito rotundo y se prevee que la cuarta se estrene en el verano del 2011. La serie está basada en la serie de libros The Southern Vampire Mysteries (Los misterios de los vampiros del sur) escrita por Charlaine Harris. La idea básica de la historia, es presentarnos una sociedad en la que vampiros y humanos pueden convivir juntos gracias a la creación de una sangre sintética que hace que los primeros no tengan la necesidad de alimentarse de seres vivos. Esto se podría considerar el contexto para la historia principal, la cual se centra en Soocky Stackhouse, camarera de un típico bar americano con la habilidad de leer la mente, a excepción de Bill Compton, un vampiro que aparece en el pequeño pueblo situado en el estado de Luisiana.



Portada de la serie “True blood”






En el desarroyo de la serie, es apreciable la evolución psicológica del personaje principal del vampiro, Bill Compton, el cual sufre por su condición de inmortal y se ve en medio de una lucha por conservar la vida de su pareja, Soocky Stackhouse. Su pasado humano le limita y prohibe alimentarse de sangre humana, hecho que se presenta en la historia como impedimento para poder permanecer con Soocky. Asi pues, apreciamos un cierto paralelismo entre el argumento de la serie televisiva y la saga creada por Stephenie Meyer, mientras las características porpias del Drácula de Bram Stoker desaparecen del escenario.

En cuanto a cine, la película escogida es Déjame entrar dirigida por Tomas Alfredson, film sueco basado en la novela con su mismo nombre, escrita por John Ajvide Lindqvist. Cuenta la historia de un niño de doce años que sufre acoso escolar y entabla amistad con una niña vampiro en Blackeberg, un suburbio de Estocolmo. La película causó gran impacto en su estreno, ya que lejos de ser una historia parecida a cualquiera anterior, su argumento choca con todos los esquemas vampíricos actuales. El concepto de vampiro como ser monstruoso y sin sentimientos (figura que Stoker reflejó en su novela) queda anulado, al igual que el de el proptotipo de joven esbelto y de facciones perfectas (figura que plasta S. Meyer). En esta historia, es una niña la que encarna el papel de vampiro, y relata su relación de amistad verdadera con un niño de doce años maltratado por su entorno.



Fotograma de la película “Déjame entrar”. A la derecha, Eli (Lina Leandersson) figura del vampiro en la historia y a su izquierda, Oskar (Kàre Hedebrant).



(1)Lista disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Vampiros_en_la_literatura#Bibliograf.C3.ADa
(2) A continuación se ofrece la ficha técnica de la obra:




VITTORIO EL VAMPIRO – Anne Rice


Género: Vampirismo


Título original: Vittorio, The vampire


Traductor: Camila Batlles


País: Estados Unidos


Fecha de publicación: 1999 (España: 2001)


Síntesis


La obra comienza con una breve reflexión del protagonista, Vittorio di Raniari, desde su castillo al norte de Toscana, en Italia, situado en el siglo XX. En ella presenta lo que acontecerá en el libro: la historia de su vida.


En 1450, Vittorio es un noble de dieciséis años despreocupado y amante del arte. Presenció la trágica muerte de toda su familia a manos de un poderoso grupo de vampiros. La sed de venganza lo mueve fuera de Florencia, hasta una lejana villa, hogar de los asesinos. Armado de valor, consigue deshacerse de todo el clan, excepto de una bella y joven vampiresa. Será este personaje quien convertirá a nuestro protagonista en vampiro, condenándolo así a vagar a través de los siglos, desde los primeros años renacentistas hasta el siglo XX.

Limitaciones

Otro aspecto a tener en cuenta son las limitaciones de cada personaje, ya que los dos podrían compartir restricciones y así tener un punto en común, negando en cierta manera la total desaparición de la figura de Drácula. A la hora de analizar estos aspectos, dividiremos en dos grupos los tipos de limitaciones: las físicas y las contextuales (las impuestas por el entorno).



En lo referente a remedios para hacer frente a los vampiros, todos reconocemos como iconos de protección el ajo, las cruces sagradas, las hostias consagradas... fórmulas para mantener lejos a los vampiros, para ahuyentarlos y deshacernos de ellos, recetas que permanecen arraigadas en nuestra sociedad y que S. Meyer no cita en su saga. Para personaje de la autora, ni la tierra sagrada de su país le es necesaria para viajar, ni la luz del día puede serle mortal, en vez de ello, al contacto con los rayos del sol su piel se ilumina y brilla como un diamante, dejando al descubierto su condición de vampiro.



Fotograma de la película “Crespúsculo” dirigida por Ctherine Hardwicke, basada en la tetralogía original de S. Meyer. En él, se puede observar a Edward (vampiro principial de la saga) expuesto a los rayos solares y su piel brillar.






Con respecto a las barreras contextuales, las tornas cambian, es ahora Drácula el que posee mas libertad, ya que él es el único jefe y creador, entretanto, Edward vive bajo las órdenes del clan que gobierna su área, pendientes de las restricciones y pactos con otros seres, como los hombres lobo.

“Aun así, todos se parecían muchísimo – habla sobre el clan de Edward, su familia -. Eran blancos como la cal, los estudiantes más pálidos de cuantos vivían en aquel pueblo sin sol. Más pálidos que yo, que soy albina – voz de Bella, protagonista de la saga -. Todos tenían ojos muy oscuros, a pesar de la diferente gama de colores de los cabellos, y ojeras malvas, similares al morado de los hematomas. Era como si todos padecieran de insomnio o se estuvieran recuperando de una rotura de nariz, aunque sus narices, al igual que el resto de sus facciones, eran rectas, perfectas, simétricas.
Pero nada de eso era el motivo por el que no conseguía apartar la mirada.


Continué mirándolos porque sus rostros, tan diferentes y tan similares al mismo tiempo, eran de una belleza inhumana y devastadora.”



Este es el relato de la primera vez que la protagonista de Crepúsculo, Bella Swan, ve a Edward Cullen, ocasión que el narrador aprobecha para relatar detalladamente las características físicas del vampiro, la atracción que produce en el personaje principal con sus facciones perfectas y definidas, el prototipo de chico actual. Con más de 37 traducciones y más de 25 millones de copias vendidas, Stephanie Meyer ha demostrado cuáles son los ingredientes que triaunfan en el mercado de la literatura juvenil actual.




Edward Cullen (Robert Pattinson)

Y en el lado opuesto se encuentra Drácula, que lejos del arquetipo moderno de hombre guapo, la atracción que crea va más allá. Su carácter misterioso hace de él una irresistible figura, dueña de la mente que caiga en su influjo. Aun así, al igual que en los poderes, ambos coinciden en varios aspectos, como la delgadez (Edward posee un cuerpo esbelto, alto, fuerte y musculoso, por otro lado Drácula muestra una figura delgada de aspecto avejentado) o la palidez extrema, propiedades que podemos establecer como modelo del vampiro.

Fotograma de “Drácula”, la adaptación de la original de Bram Stoker a manos de F. F. Coppola









Como ya hemos comentado, los dos personajes no comparten muchas similitudes en lo que al aspecto se refiere ya que cada uno crea su propio encanto de una manera diferente. Mientras que Drácula es un personaje de aspecto enfermizo, delicado y próximo a la muerte, Edward es un joven con facciones perfectas, como por ejemplo, pómulos salientes, fuerte mandíbula, nariz recta, labios redondeados…






Carácter



“Es una bestia, o peor que una bestia; es insensible como un demonio y carece de corazón” (1)


Drácula en una viñeta del Storyboard (2) de la película F. F. Coppola


Esa es, según Andrés Ortiz-Osés en su Diccionario de la existencia, la esencia del Drácula de Stoker, y lo describe como astuto, “más astuto que cualquier mortal, su sagacidad ha ido aumentando con los siglos”. Los dos personajes comparten la inteligencia y memoria superiores, pero no obstante, Edward (Crespúsculo), no es visto como una bestia que no siente ni padece; todo lo contrario: se ha humanizado hasta tal punto, que es capaz de sentir compasión, de amar e incluso de crear vínculos afectivos con humanos…


Otro punto en común, sería la seriedad y educación refinada, ya que los dos pertenecen a épocas pasadas y forman parte de la aristocracia, caracterizada por sus modales refinados y reservados.

Como podemos observar, la gran diferencia de las dos figuras es el concepto de la esencia humana. Mientras que el referente actual actúa según su conciencia y sentimientos humanos, el padre literario de los vampiros, es del todo inhumano y desalmado, sin ningún tipo de remordimientos o compasión.

(1) ORTIZ-OSÉS, Andrés: Diccionario de la existencia: asuntos relevantes de la vida humana
(2) THOMAS R., MIGNOLA M., NYBERG J.: Bram Stoker, Drácula. El cómic (adaptación oficial de la película de Francis Ford Coppola). Ed. B. Córdoba

sábado

Poderes

A diferencia de la obra de Stoker, en la que Drácula es el único vampiro con todos sus poderes característicos, en la tetralogía de Meyer, varios clanes de vampiros conviven de una manera pacífica, y estos poseen poderes, algunos comunes para todos (fuerza sobrenatural, gran velocidad, el sobredesarroyo de los cinco sentidos...) y otros relacionados propios que les diferencian del resto.



Los dos comparten características semejantes, que podríamos denominar como las bases del personaje del vampiro las cuales todos reconocemos como propio de la figura, a consecuencia de la repercusión mediática:



  • La rapidez y la fuerza sobrehumana
  • La capacidad de ver y oír mucho mas desarrollada que la de los humanos
  • El aumento de sus poderes y energía al alimentarse de sangre humana
  • La aptitud de dominar las mentes de sus víctimas y del total control de estas


Podríamos considerarlas propiedades indispensables en los vampiros, ya que caracterizan al personaje y lo convierten en un ser sobrenatural. Aunque coincidan en varias cualidades, el representante del vampiro moderno, en este caso Edward, no es una fiel réplica en lo que a poderes se refiere. Mantiene, como hemos observado, los rasgos más significativos, pero poco a poco se va alejando de la figura de Drácula.





Fotograma de la película “Crepúsculo”. En él, Edward (izquierda) acaba de salvar a Bella (derecha) de ser arroyada por una furgoneta, haciendo uso de su fuerza sobrehumana.


Así como el vampiro de Stoker posee la capacidad de controlar acontecimientos meteorológicos, de convertirse en varios animales salvajes y de la adivinación por la evocación de los muertos, es decir, necromancia, la figura de Edward no mantiene ninguno de estos rasgos. En vez de ello, el poder que le caracteriza y lo diferencia frente al resto de los vampiros comunes, es su telepatía, la capacidad para leer mentes.






Fotograma de la película “Drácula”, adaptación de F. F. Coppola de la obra original de Bram Stoker



Tablas comparativas de los personajes DRÁCULA y EDWARD

Compararemos diferentes aspectos de la figura del vampiro en las dos obras escogidas para afirmar, o rechazar, la tesis de mi trabajo; Drácula (Drácula) y Edward (Crepusculo).

Encuesta

Ya que la tesis de mi trabajo consiste en demostrar o rechazar que la figura de Drácula sigue viva hoy en día en la literatura, habiendo escogido para ello como obra representativa la de Stephenie Meyer, he decidido crear una encuesta y publicarla en el blog, abierta a cualquier curioso dispuesto a hacerla y contribuir así en este trabajo. Para ello, me he servido de una página cuya función es la de facilitar la creación de cualquier tipo de encuesta o cuestionario llamada e-encuesta1. A la hora de escoger las preguntas, me he centrado en averiguar cuál es la concepción de diferentes personas de la figura del vampiro, y estas son las cuestiones, que espero, respondais con sinceridad para contribuir en esta investigación:
 
1Dirección: http://www.e-encuesta.com/index.do