Blog dedicado al estudio de las diferencias y similitudes entre los primeros vampiros literarios y los actuales, tomando como base la obra maestra de B. Stoker, Drácula y la exitosa saga de S. Meyer, Crepúsculo; con el fin de analizar la evolución de la visión de la sociedad a cerca de esta criatura a lo largo de los siglos.
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sábado

De 1897 al 2005

La tesis de mi trabajo de investigación es comparar la creación literaria de Stoker allá por 1897, con las novelas que hoy día triunfan para descubrir puntos en común y si son realmente la misma figura con un lavado de cara, o si por el contrario sólo los colmillos y el nombre de “vampiro” es los que los une. A la hora de seleccionar el título de literatura vampírica que hoy día tiene mas repercusión, no podemos pasar por alto la ya mencionada tetralogía de “Crepúsculo” de Stephenie Meyer. Sólo en España, la saga ha conseguido más de 2,5 millones de lectores. Las nuevas tecnologías son las culpables de que este fenómeno se haya extendido tan rápidamente:



Portadas de los cuatro libros publicados de la saga Crepúsculo






Millones de adolescentes y jóvenes han seguido con fervor la publicación de estos cuatro libros (el primero publicado en el año 2005) pero pasemos al análisis de la figura del vampiro protagonista y veamos si los tres elementos fundamentales de cualquier novela de terror ya citados (muerte, sangre y erotismo) se cumplieron del mismo modo en el siglo XIX y en el siglo XXI.


El factor de la muerte en esta saga no está muy presente, pero en un par de ocasiones se menciona la pérdida del alma del ser humano que se convierte en una criatura de la noche, y es aquí cuando vemos la importancia de la religión en la obra. Al igual que en el Drácula de Bram Stoker, los ideales cristianos intervienen, pero de diferente manera: mientras que la obra original causará revuelo por el trato del elemento mortal, en las obras actuales el papel de la religión no toma esa relevancia.


En el referente de la sangre, ambas la usan como símbolo de unión mas fuerte que cualquier enlace humano pueda proporcionar, pero ninguna hace de este elemento eje principal de la obra. En ambas es necesaria para la supervivencia de los personajes inmortales y juegan con la atracción entre humano y vampiro, con el instinto mas animal del chupasangre.


(1) MAÑANA, Carmen: Una red para atrapar lectores. ELPAIS.com , 2009
“ Hubiese sido un best seller de cualquier forma, pero Internet es la causa de que estuviese en la mesa de novedades de las librerías mucho antes de lo normal.” (1)

Muerte. Sangre. Erotismo.

Como obra representativa del género de terror, Drácula no podía eludir tres elementos fundamentales: muerte, sangre y erotismo. En cuanto a la muerte, el autor no limita la obra a la habitual relación entre el estricto espacio de vida y muerte, da un paso más creando una tercera situación en la que es posible combinar la fugacidad de la vida y la eternidad de la muerte. Es importante comprender que esto crearía un mayor impacto en los lectores de la época, ya que, influenciados por los ideales cristianos, esta tercera variante implicaría la negación de las leyes divinas.



En este aspecto la sangre representaría la condición vital, por lo que el vampiro la ansía para sobrevivir en la muerte, convirtiéndose en parásito que se alimenta de aquellos que la poseen. Al mismo tiempo, simboliza la unión, como en el pasaje en el que Drácula hace beber a Mina su propia sangre, vinculándola así a él y a su mundo.



“Eres ahora carne de mi carne, sangre de mi sangre, familia de mi familia…" (1)


Finalmente, el erotismo es una de las características más destacadas por la crítica en la obra, si lo entendemos como N. Z. Subirats, relacionándose directamente con los conceptos de muerte y sangre citados anteriormente:



“ […] como un impulso que participa de la pulsión de entrega, es decir el deseo de salir fuera de uno mismo para fundirse con el amado, deseo de morir para vivir en el otro.” (2)
Pérez-Reverte, por su lado, enumera de la siguiente manera tres aspectos que describen a la perfección el carácter erótico de la obra: una seducción irresistible por parte del vampiro, la idea de los pies desnudos y por último, el morbo del abuso sexual.

“…las dos amigas atrapadas por una atracción fatal, la desnudez fetichista de sus pies - ¡cómo insiste en eso el autor! – cuando se entregan al terrible seductor, la violación – vampirización de Lucy…” (3)

(2) ZANQUÍN SUBIRATS, Noel: Drácula. Apéndice. Tus Libros, pág. 393
(3) A. PÉREZ-REVERTE. Ob. Cit.
(4) SANCHEZ VERDEJO PEREZ, Francisco Javier: Terror y placer hacia una (re)construcción cultural del mito del vampiro. Tesis Doctoral. Universidad Castilla la Mancha. Facultad de Letras. 2003.

Del mismo modo, según Francisco Javier Sanchez Verdejo en su tesis doctoral (4), la novela gótica convertía a la mujer en un ser potencialmente sexual, de deseo y al mismo tiempo, en el ser más poderoso y destructor. Es por ello que a F. J. Sanchez no le sorprende la creación de la figura femenina del vampiro, utilizada en varias ocasiones a lo largo de esta obra.
 
(1) B. STOKER: Drácula. Editorial Libresa. 2003. pág. 363

Drácula. El personaje

El mundo del ocultismo ya estaba de moda a finales del siglo XIX y obras como “El corazón delator” (publicado por primera vez en el periódico literario The Pioneer en enero de 1843) de Edgar Allan Poe u “Otra vuelta de tuerca” de Henry James ya habían alcanzado la fama cuando Bram Stoker comenzó a escribir Drácula. Tras siete largos años de documentarse, de investigaciones y de estudios, la obra fue cogiendo forma, ya que en un principio, la novela trataría la historia de un anciano vampiro llamado conde Wampyr, un chupasangre más en una larga cadena.




Arminius Vambery (1)

Fue el húngaro Arminius Vambery, un experto en temas orientales, quien habló a Stoker sobre las historias de vampiros de Hungría y Transilvania. Así, el autor situó la novela en los Cárpatos y fue en un antiguo libro acerca de la historia de Valaquia y Moldavia en el cual encontró el nombre que bautizaría a su personaje malvado: Drácula. El nombre venía acompañado por una nota al pie de página:




“Drácula, en valaco, significa `diablo´. Los valacos tenían por costumbre dar ese sobrenombre a todas las personas que se distinguen por su coraje, sus acciones crueles o su habilidad.” (2)


Diferentes acontecimientos y figuras históricas fueron las que ayudaron al autor a crear y caracterizar su personaje. Pese a que no haya documentos que acrediten que el autor Bram Stoker basara su personaje en las dos figuras que van a ser citadas a continuación como mayores influencias, el entorno que lo rodeaba y las evidentes similitudes hablan por sí solas.


Como principal influencia , no podemos dejar de mencionar al voivoda (3) valaco Vlad II, famoso por su sanguinaria personalidad y reconocido como “Vlad el empalador”. Pero no heredaría de él su inmortal juventud, sería Erzsébet Batory quien le atribuiría esta característica.


Apodada “La Condesa sangrienta”, parte de la aristocracia húngara, ha quedado reflejada en la historia por beber sangre de jóvenes vírgenes para mantener intacta su juventud. Durante ocho años, Erzsébet Batory atrajo a muchachas dispuestas a trabajar en su castillo y fue, poco a poco, alimentando su sed de juventud. Es esta la historia que llamó la atención a Bram para fundamentar y ambientar a su personaje.

Erzsébet Batory

Dentro de la obra, Drácula juega el papel del mal el cual tienen que combatir el resto de personajes, que representarían el bien. Sin embargo, aunque se trate de uno de los principales -sino el mayor- protagonista, llama la atención que sea el único personaje que mantiene el silencio durante toda la obra. Sin duda alguna, según N. Z. Subirats, esta técnica es un acierto del autor, ya que mantiene al personaje como alguien distante y frío del cual no leemos más que las descripciones realizadas por el resto de personajes de la novela.







(1) Profesor de universidad, se cree que sirvió de inspiración para crear el personaje de Van Helsing (dentro de la novela, representa el papel de cazavampiro)
(2) PADILLA, Rodrigo: La última resurrección de Drácula. XL Semanal, 2007, pág. 63
(3) Título a medio camino entre príncipe y caudillo.

Análisis de la técnica narrativa

La novela comenzó siendo una narración tradicional en tercera persona, pero al finalizar el primer capítulo, Stoker cambió de técnica y comenzó a usar formas más indirectas para su escritura: fragmentos de los diarios de los diferentes personajes, cartas y notas periodísticas. El autor no creó uns estructura lineal y cronológica, sino que por medio de esos procedimientos lo alteró, ofreciendo así, al lector, saltos en el tiempo y espacio de la novela. Ello permite alejarnos de la acción y formar una visión de la historia a partir de varios puntos de vista.

“La historia, que empieza cuando el joven inglés Jonathan Harker viaja a Transilvania para negociar una venta con un aristócrata local, se fragmenta en cartas, diarios íntimos, recortes de prensa, grabaciones fonográficas e incluso el espeluznante diario de abordo – pieza maestra dentro de la obra maestra – del capitán de un navío…” (1)


 
 
Fotograma (2) del film “Drácula”, adaptación de F.F. Coppola de la novela de Bram Stoker
Gracias a esta técnica narrativa, encontramos descripciones minuciosas que permiten al lector recrear la escena con exactitud, posibilitando la visualización de los hechos y ambientes lúgubres. Así, hace partícipe al lector de las inquietudes, miedos e impresiones de los personajes. Y es que, la exhaustiva caracterización de Jonathan, Lucy, Seward, Mina, Van Helsing, etc, a través del lenguaje, por ejemplo, hace que el lector pueda identificarlos como individuos cercanos e incluso reales.
(1) A. PÉREZ-REVERTE. Ob. Cit.
(2) Descripción: Mina Harker (Winona Ryder) y a su derecha Drácula (Gary Oldman)

Análisis de la obra. El gran legado de Bram Stoker

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“Ofrecer una obra capaz de romper la falsa tranquilidad de nuestros hogares mentales” era, según el propio Stoker redactó en una carta a su hermana, el objetivo de su obra maestra. Es gracias a esta correspondencia que mantiene el autor por la que podemos documentar el desarrollo del que para entonces era tan solo el proyecto de la obra. En 1897, el año de la publicación, manda el manuscrito provisional a su hermana, cuya respuesta es una acertada visión del futuro que esperaba a la novela:
“Es espléndido, a muchas leguas de todo lo que habías escrito antes. Con ella ocuparás un alto lugar entre los escritores de hoy. Ni el Frankenstein de Mrs. Shelley ni otro cualquiera puede compararse en originalidad o terror.”



Portada de la novela Drácula (edición de 1914)

En las próximas páginas se desarrolla el análisis de varios aspectos de la obra:


  • La técnica narrativa, la cual hace de la novela una lectura ágil por su uso de formas indirectas (cartas, notas periodísticas, fragmentos de diarios...)
  • Caracterización y origen del personaje en cuestión: evolución en la creación del personaje, influencias históricas, su papel en la novela...
  • Los temas recurrentes en el relato ineludibles en toda novela de terror: muerte, sangre y erotismo.




Breve biografía. De lo temporal humano a la inmortalidad literaria

Abraham Stoker nació un 8 de noviembre de 1847 en el pequeño barrio llamado Clontarf, Dublín, Irlanda. El tercero de siete hermanos, en el seno de una típica familia ilustrada de clase media, Stoker tuvo que pasar gran parte de su infancia postrado en su cama, ya que era un niño muy enfermizo. Esto le afanó en superar sus impedimentos, llegando a convertirse en atleta, al mismo tiempo que comenzaba a interesarse por la cultura de su época.


Bram Stoker

Superada ya su enfermedad, en 1864 ingresó en el Trinity College de Dublín para posteriormente graduarse con honores en Ciencias Exactas. Siguió los pasos de su padre, empezando a trabajar como administrador en el Servicio Público irlandés. Para entonces ya había mostraba atracción por las artes, y a través del mundo periodístico, terminaría por ejercer como crítico literario – teatral del periódico Mail de Dublín.


Es así como entabló su conocida y cuestionada amistad con el ya citado actor Sir Henry Irving. Una estrecha relación en todos los ámbitos: consejero, amigo íntimo, hombre de confianza e incluso secretario personal. Es por ello que Noel Zanquín dice en uno de los apéndices de Drácula:


“Puede sostenerse con bastante fundamento que el porte, la voz, los rasgos físicos y el carácter del histriónico y dominante actor fueron traspasados al personaje de Drácula.”  (1)


Incluso otros autores, como la escritora Estrella Cardona Gamio (2) , afiman que al parecer, Stoker quedó extrañamente fascinado por el intérprete teatral hasta el punto de condicionar su vida e incluso su obra, y es que se ha especulado con que el personaje de Rendfield (3) (Drácula) y su extrema sumisión sea un reflejo literario del propio autor hacia Irving.



Portada de “Dracula´s guest”
(El invitado de Drácula)








Por otro lado, la obra Carmilla (4) de Le Fanu, despertaría en Stoker al mismo tiempo, un gran interés por el género de terror. Su manuscrito El invitado de Drácula es considerado por Noel Zanquín, entre otros, como el prefacio de su obra maestra (5). De esta forma, observamos como la obra no es fruto de la casualidad, sino que es la consecuencia de las diversas experiencias e influencias que Stoker fue acumulando a lo largo de su existencia.









Entre los años 1878 y 1879, a la vez que mantuvo el contacto con escritores relacionados con la magia y sus ceremoniales, escribiría consecutivos cuentos cuya temática sería el folklore y el misterio, al parecer de menor calidad, que la que luego presentaría en su reconocidísima Drácula, publicada en 1897. Tras esta, continuaría escribiendo cuentos y novelas de terror no tan admiradas, hasta la muerte de su amigo H. Irving en 1902, lo que fue un gran impacto para el escritor, que nunca logró superarlo.



Finalmente, tras seis largos años en los que padeció una grave enfermedad, el 20 de abril de 1912, Stoker recibía sepultura, dejando a su paso la obra que le convertiría, paradójicamente, en un ser inmortal.


(1) ZANQUÍN SUBIRATS, Noel: Drácula. Apéndice. Tus Libros, pág. 387.
(2) Licenciada en Bellas Artes y autora de novelas, relatos y cuentos infantiles, también ha sido miembro de la Asociación Española de Periodistas y Corresponsales, y ha colaborado en prensa con artículos temáticos y relatos cortos.
(3) En la obra, es la “mascota” de Drácula, quien obedece sus órdenes. Es tratado como un loco (ingresado en un manicomio), pero a medida que la novela avanza, dará pistas claves a los personajes para que den caza al vampiro.
(4) Cuento corto dentro de la colección In A Glass Darkly (1872).
(5) ZANQUÍN SUBIRATS, Noel: Drácula. Apéndice. Tus Libros, pág. 387

jueves

Contexto. Tiempo de luces y sombras


Bram Stoker nació el 8 de noviembre de 1847 en Clontarf, Irlanda, en medio de una sociedad burguesa que hereda y se alimenta de los derechos logrados por la revolución francesa en 1789. Su vida transcurrió en la segunda mitad del siglo XIX, siglo de avances tecnológicos y científicos, de la democracia y de las luchas nacionales. Es a final de siglo cuando la sociedad entra en una profunda crisis económica y el proletariado comienza a cuestionar el poder, los privilegios y beneficios de la burguesía.
Es en este ambiente de pesimismo y tiempo de luces y sombras en el que Bram Stoker crecerá. Situamos al autor en Irlanda, país que logró  la independencia en 1921.
En el año de su nacimiento, la isla de Irlanda se vio gravemente afectada por la pérdida del cultivo de patata, base alimentaria del país, y pasó a vivir la que seria una de sus peores épocas: la gran hambruna (1846 – 1868). Mientras que un tercio de la población, casi dos millones de personas, se veía obligada a emigrar en busca de un futuro mejor, el interior de la isla sufría un enfrentamiento entre terroristas y parlamentarios, entre católicos y protestantes. La situación belicista habría de terminar en 1921 con el reconocimiento final del Estado libre de Irlanda.
Durante estos años de luchas, a finales del siglo XIX, también el ámbito literario se vio inmerso en la labor de crear una identidad irlandesa propia, a través de una serie de escritores, pensadores e intelectuales como William Butler Yeats, considerado el personaje principal de este movimiento. En consecuencia, el drama fue el recurso más utilizado por este grupo, en el que destaca como actor sobresaliente H. Irving[2], amigo íntimo de Stoker.
Henry Irving
No obstante, la literatura irlandesa no conseguiría romper del todo con la inglesa. Bram Stoker estaría dentro de la literatura que se producía en la cultura británica, y es que su estilo e ideología estuvieron estrechamente relacionados con el Art Deco[3]. Así, Oscar Wilde, H. James[4] y el autor al que nos referimos formarían los referentes de esta corriente cultural denominada la “dorada decadencia”.






[1]El Tratado anglo-irlandés fue el tratado entre el gobierno británico y la república irlandesa por el que se puso fin a la Guerra Anglo-irlandesa y se estableció el Estado Libre Irlandés. Se firmó en Londres el 6 de diciembre de 1921.
[2]  Inglaterra 1838-1905, primer actor de teatro nombrado caballero. Conoció a Bram Stoker en 1876 en Dublín. Al parecer, Stoker quedó extrañamente fascinado por el intérprete teatral hasta el punto de condicionar su vida e incluso su obra, y es que se ha especulado con que el personaje de Rendfield (Drácula) y su extrema sumisión  sea un reflejo literario del propio autor hacia Irving.
[3]Movimiento que surge a partir de la mezcla de algunas de las Primeras Vanguardias (Cubismo, Futurismo, Constructivismo), a principios del siglo XX.
[4]Escritor y crítico literario estadounidense de principios del siglo XX, reconocido por obras como: Retrato de una dama o Una vuelta de tuerca